The anthropohyl´s

Tamiflu y Relenza: origenes y efectos secundarios

In Health, Politics on May 8, 2009 at 3:26 pm

Ralph Forbes ha vuelto a la carga en American Free Press , adentrándose aún más en las sospechas expuestas anteriormente sobre la gripe A (compartidas por nosotros) y el rol de Bilderberg y sus negocios en todo este asunto. En un artículo titulado “Los medios de comunicación están censurando los letales efectos secundarios de los medicamentos contra la gripe”, Forbes asocia directamente los virus de la gripe con capacidad pandémica (aparecidos estos los últimos años) a la situación económica de los Laboratorios suizos Roche y del gigante Glaxo Smith Kline. Los resultados económicos de los primeros, titulares de los derechos del Tamiflu, han evolucionado en los últimos años de un modo paralelo a las apariciones de las diferentes gripes de  “riesgo pandémico”. Lo mismo sucede con Glaxo Smith Kline (la cuál acabará este año con excelentes resultados tras la aprobación de la polémica vacuna contra el cáncer de cuello de útero en numerosos paises el mundo), la fabricante del otro antiviral contra la gripe.

 Curiosamente ambas se encontraban al borde de la ruina cuando estalló el primer bluf de la gripe aviar en 2005 (con la colaboración de los Bilderbergers asiáticos).

  En Noviembre de 2005, George W. Bush solicitó al Congreso la aprobación de un “fondo de emergencia” de 7100 millones de dólares para prepararse contra la posible pandemia dela gripe aviar. De dicha cantidad, 1ooo millones se dedicaron tan sólo a comprar y distribuir el medicamento de Roche: Tamiflu. Bush dijo que como mínimo 200000 americanos morirían como consecuencia de dicha pandemia. Acentuando el engaño y la histeria colectiva, afirmó que si el Congreso no financiase su plan, almacenar 80 millones de dosis de Tamiflu a un precio de  100 dólares por dosis (8000 millones de dólares), dos millones de americanos morirían de gripe aviar. Ya en aquel entonces American Free Press alertó a sus lectores de que dicha maniobra se trataba de otra patraña al estilo de la GRIPE PORCINA DE 1976 (lo peor no es que nos engañen sino que nos creen completamente idiotas y repiten los mismos trucos una y otra vez). Numerosos estados europeos y del resto del mundo gastaron también millones de euros para aprovisionarse de Tamiflu (algunos endeudándose con el FMI, al igual que ha sucedido recientemente con México). Los ingresos por la venta de Tamiflu pasaron de 254 millones de dólares en 2004 a más de 1000 millones en 2005. Éste,  no pasaba de un medicamento de excasa eficacia y cuestionado por una gran parte de la comunidad científica hasta la campaña de atemorización sobre la gripe aviar. Como ya habíamos adelantado la llegada de Obama no ha cambiado absolutamente nada…

 Ahora, justo como hace tres años,  el Tamiflu de Donald Rumsfeld y sus socios Bilderbergers se preparan para hacer caja nuevamente gracias a la “suerte” de la loteria del GCAGP (Gran Campaña Atemorizante sobre la Gripe Porcina). Las ganancias del holding Roche habían caido brutalmente tras el fracaso de su último medicamento contra el cáncer. Sin embargo, GCAGP llegó justo a tiempo para rescatarla de las pérdidas tal y como sucedió en 2006 con la campaña de atemorización sobre la gripe aviar.

Ahora, la OMS (esa organización que ha asumido en exclusiva el control informativo sobre esta supuesta enfermedad) quiere salvar a millones de personas en el mundo haciendo gastar millones de dólares de dos modos: 

1.) Mediante los medicamento de Roche y de Glaxo Smith Kline

2.) La anunciada a los cuatro vientos, vacuna en la que supuestamente trabajan hasta cincuenta laboratorios en el mundo. Una vacuna contra un virus al que califican como un misterio para la ciencia. Baxter es la compañía mejor preparada para ganar el contrato para la producción y distribución de la vacuna en numerosos paises. Esta es la misma compañía, en palabras de Forbes, que casi desata una epidemia mundial tan sólo seis meses atrás cuando fueron sorprendidos trasladando material vírico vivo a diferentes paises europeos mezclados con otras vacunas. 

Dr. Joseph Mercola unió las piezas del puzzle en 2006. Advirtió que el engaño de la gripe aviar promovido por la administración Bush era una excusa “para justificar la compra inmediata de 80 millones de dosis de Tamiflu, un medicamento poco efectivo que de ninguna manera o forma trata contra la gripe aviar y que tan sólo puede (en el mejor de los casos) disminuir el periodo de tiempo de la enfermedad pudiendo, así, contribuir a la mutación del virus hacia formas aún más letales.”

Tamiflu fue desarrollado por Gilead Sciences. Gilead vendió su patente  a Roche en 1996. El gran secreto es que, el entonces Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld era Presidente de Gilead. Rumsfeld se posicionó estratégicamente para aprovecharse sustancialmente de las tácticas atemorizantes del gobierno de los EEUU (las primeras pruebas deben remontarse a la emisión del famoso programa radiofónico de Orson Wells La guerra de los Mundos).

Según relata José Antonio Campoy en las páginas de la revista Discovery Salud:

En cuanto empezó a hablarse de la gripe aviar Gilead Sciences Inc quiso recuperar el Tamiflu [cuya patente había vendido a Roche en 1996] alegando que Roche no hacía esfuerzos suficientes por fabricarlo y comercializarlo. Y que tenía “fuerza” para lograrlo lo demuestra que ambas empresas se sentaron a “negociar” y acordaron en un tiempo récord constituir dos comités conjuntos, uno que se encargase de coordinar la fabricación mundial del fármaco y decidir sobre la autorización a terceros para fabricarlo y otro para coordinar la comercialización de las ventas estacionales en los mercados más importantes, incluido Estados Unidos. Además Roche pagó a Gilead Sciences Inc unas regalías retroactivas por valor de 62,5 millones de dólares. Y por si fuera poco la empresa norteamericana se quedó con otros 18,2 millones de dólares extra por unas ventas superiores a las contabilizadas entre 2001 y 2003. A lo que hay que añadir un dato: Roche se ha quedado con el 90% de la producción mundial de anís estrellado, árbol que crece fundamentalmente en China -aunque tambiénse encuentra en Laos y Malasia- y que es la base del Tamiflu. El escenario, qué duda cabe, estaba completo. Sólo había que empezar a encontrar poco a poco aves contagiadas con el virus en distintos países -un ave aquí, otro par más allá- para crear alarma mundial con la ayuda de científicos y políticos poco escrupulosos o de escasa capacidad intelectual y de los grandes medios de comunicación -que como todo el mundo sabe no se caracterizan precisamente por investigarlo que publican o emiten“.

Durante la presentación de Rumsfeld como presidente de Gilead, algunos de los elogios vertidos hacia su figura fueron:  “Rumsfeld sirvió como jefe ejecutivo de G.D. Searle desde 1977 to 1985”—usando su influencia para legalizar el aspartamo, un edulcorante polémico por estar relacionado con diversos tipos de  cáncer, ante un inocente público. José Antonio Campoy resalta que “la FDA aprobara el aspartamo a los tres meses de que Rumsfeld se incorporase al Gabinete de Ronald Reagan a pesar de que tras diez años de estudios no se había tomado ninguna decisión. Sólo alguien muy mal pensado puede plantearse que tuviera algo que ver el hecho de que poco antes de incorporarse al Gobierno norteamericano Rumsfeld fuera el presidente del laboratorio fabricante del aspartamo.”

Gilead también sacó pecho afirmando que Rumsfeld ayudó a dirigir sectores enormes del complejo militar/industrial.Campoy refiere irónicamente que Rumsfeld “no tuvo nada que ver con la compra tras el 11-S del Vistide, fármaco adquirido masivamente por el Pentágono para evitar los efectos secundarios que podía producir la vacuna de la viruela entre los soldados norteamericanos a los que se les aplicó masivamente antes de enviarlos a Irak. Que el Vistide fuera también un producto de los laboratorios Gilead Sciences Inc, creador del Tamiflu, es otra coincidencia.”

Este caso, previamente referido en nuestras páginas, fue denunciado por algunos familiares llegando de forma tímida a los medios de comunicación como se observa en el siguiente video:

Forbes va más allá y afirma que el Tamiflu de Rumsfeld es peor que poco efectivo: puede llegar a matar. Japón parece haberlo prohibido. Incluso la Agencia Americana del Medicamento (FDA)—después de la revision de 600 episodios neuropsiquiátricos por Tamiflu y 115 casos sufridos por pacientes que tomaron Relenza (el medicamento de Glaxo Smith Kline)—ha obligado a resaltar en su propecto la frase: “En ciertos casos, estos efectos conllevaron serios daños, incluyendo la muerte, en adultos y niños.”

En palabras de Forbes, la FDA ya había advertido que Relenza, un medicamento de la misma clase que Tamiflu, debería informar sobre los “casos de alucinaciones, delirios y comportamiento anormal” observados en algunos pacientes.

T. Stevenson

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  1. […] ingentes de dinero en los medicamentos de aquella farmaceútica suiza de la que, curiosamente, Donald Rumsfeld era accionista mayoritario?). Parece que para no dañar la credibilidad de esta última historia y que la gente se haga estas […]

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